Acudir a la Copa del Mundo de fútbol es sin duda el sueño de cualquier jugador profesional. Y si es duro quedarse fuera de la lista en el último momento (que se lo digan en España a Diego López o a Gago en Argentina), más lo es perdérselo por una lesión de última hora.
Los primeros en unirse a esta lista negra fueron el centrocampista del Chelsea Michael Ballack, lesionado en el último partido de la Premiere y su compañero y estrella de Ghana Essien. Pero lo del equipo londinense bien puede calificarse de maldición, ya que a esos dos se les han unido en los últimos días Didier Drogba, que deja huérfana a Costa de Marfil y el nigeriano Obi Mikel.
Otra baja sensible para su selección es la del capitán de Inglaterra (en sustitución del polémico John Terry), Rio Ferdinand. Un duro golpe para los de Capello, como puede ser para Holanda si se confirma finalmente la lesión de rodilla de Arjen Robben, producida en la goleada de la Oranje por 6 a 1 a Hungría. Él, junto a otras estrellas como el guardameta brasileño Julio Cesar, el italiano Andrea Pirlo o Fernando Torres tendrán que apurar su recuperación y si lo consiguen no comenzarán a jugar hasta mediados de la primera ronda del Mundial.


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