Una multitudinaria fiesta en las calles de Madrid, con millones de personas llegadas desde todos los rincones del país, recibió a la selección española de fútbol para celebrar su reciente y flamante consecución de la Copa del Mundo 2010 celebrada en Sudáfrica.
Tras la recepción por parte del Rey en el Palacio Real, el equipo y la dirección técnica del equipo recorrrió las calles de Madrid en un autobús descubierto, recibiendo el cariño de todos los madrileños que se agolpaban a lo largo del recorrido. La caravana se detuvo en un escenario montado para la ocasión junto a Príncipe Pío.
Allí comenzó un concierto con numerosos músicos y artistas invitados. Pero la estrella fue una vez más Pepe Reina. El carismático guardameta del Liverpool ejerció de speaker, presentando a todos sus compañeros y ejerciendo de maestro de ceremonias. La otra anécdota divertida la protagonizaron Cesc y Piqué, cuando este último le vistió con una camiseta del Barcelona, el que puede ser el próximo destino del centrocampista del Arsenal.


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