“El entrenador solo ha hablado conmigo dos veces en seis meses. No sé qué problema tiene conmigo”. Las declaraciones de Zlatan Ibrahimovic tras el pasado partido del Joan Gamper ante el que puede ser su próximo equipo sonaban a querer forzar la situación. Y a despedida.
“Por mi bien y el del club, es mejor que no hable de Ibra”, había contestado en rueda de prensa Pep Guardiola apenas dos días antes y respondió posteriormente al sueco con un enigmático “Si solo he hablado con él esas veces por algo será”. Lo único cierto es que si el delantero sigue en el club es porque nadie puede pagar por él.
El Barcelona se gastó más de sesenta millones de euros por un jugador que gana doce por temporada. Y eso no es asumible para nadie. El Milan de Berlusconi es el que lo está dando todo por él, y cuenta con el deseo del jugador de volver al Calcio. Los rossoneri ofrecen cuarenta. ¿Será suficiente para el Barça? Parece que finalmente será así.


Comentarios recientes